«Me levanto ya cansado», «me irrito por cualquier cosa»… ¿Te suena ese día a día?
En realidad, ese cansancio crónico y esa irritabilidad no se deben solo al estrés o a la falta de sueño: muchísimas veces el origen está en un desequilibrio del sistema nervioso autónomo.
Puede que no te recuperes del cansancio no porque te falte fuerza de voluntad o empeño.
Y estudios recientes empiezan a mostrar que el ayuno es un enfoque bastante eficaz para equilibrar el sistema nervioso autónomo.
En este artículo te explico de forma sencilla cómo actúa el ayuno sobre el sistema nervioso autónomo y qué métodos prácticos y concretos puedes seguir para librarte del cansancio crónico y la irritabilidad.
- 1 Las causas del cansancio crónico y la irritabilidad y su relación con el sistema nervioso autónomo
- 2 Cómo el ayuno equilibra el sistema nervioso autónomo
- 2.1 ① Reduce la carga digestiva y deja que el sistema parasimpático se recupere
- 2.2 ② Una glucosa estable reduce las respuestas de estrés
- 2.3 ③ Mejorar el entorno intestinal equilibra el eje intestino-cerebro
- 2.4 ④ Controlar la inflamación calma la hiperactividad del sistema nervioso
- 2.5 ⑤ El ritmo de las comidas pone en hora el reloj biológico
- 3 Métodos prácticos de ayuno para equilibrar el sistema nervioso autónomo
- 4 5 claves para apoyar el sistema nervioso autónomo con la alimentación
- 4.1 ① Aumenta la serotonina con alimentos que contienen triptófano
- 4.2 ② Suaviza la hipertensión nerviosa con magnesio
- 4.3 ③ Frena la inflamación y estabiliza los nervios con ácidos grasos omega-3
- 4.4 ④ Equilibra el sistema nervioso autónomo desde el entorno intestinal con alimentos fermentados
- 4.5 ⑤ Reduce los hidratos de carbono y los alimentos procesados para evitar los altibajos de glucosa
- 4.6 Ejemplo de menú de un día con las 5 claves
- 5 ¿El ayuno también puede desequilibrar el sistema nervioso autónomo? Precauciones y quién debería evitarlo
- 5.1 Aguantar demasiado el hambre dispara el sistema simpático
- 5.2 Cuidado con atiborrarte al romper el ayuno y con equivocarte en la comida de recuperación
- 5.3 Los días que no te encuentres bien, descansa sin dudarlo
- 5.4 Si aparecen estas señales, para
- 5.5 Quién debería evitar ayunar por su cuenta
- 5.6 Si te han diagnosticado disautonomía, consúltalo con tu médico
- 6 Preguntas frecuentes sobre el ayuno y el sistema nervioso autónomo
- 7 Equilibra tu sistema nervioso autónomo con el ayuno y recupera un cuerpo que se cansa menos
Las causas del cansancio crónico y la irritabilidad y su relación con el sistema nervioso autónomo

¿Qué es el sistema nervioso autónomo?
El sistema nervioso autónomo es el sistema nervioso que mantiene en marcha el cuerpo sin que tengas que pensar en ello: la respiración, el latido del corazón, la digestión, la regulación de la temperatura corporal, etc.
Se divide en dos grandes tipos, y el estado del cuerpo se mantiene gracias al equilibrio entre el «sistema nervioso simpático», en modo actividad y tensión, y el «sistema nervioso parasimpático», en modo descanso y recuperación.
Si lo comparamos con un coche, el simpático haría de acelerador y el parasimpático, de freno.
Cuando estamos sanos, los dos se alternan de forma natural según la situación: acelerador durante el día y freno por la noche.
Cuando el simpático domina todo el tiempo, el cuerpo se queda permanentemente en «modo combate».
Es como ir con el acelerador pisado a fondo y no conseguir aflojar ni siquiera cuando toca descansar.
Como resultado, aparecen con más facilidad síntomas como cansancio crónico, irritabilidad, insomnio o malas digestiones.
Al contrario, también existe el desequilibrio en el que el freno actúa demasiado y te sientes pesado y sin ganas de nada incluso durante el día.
Señales habituales de que el sistema nervioso autónomo está desequilibrado
Entre las señales que suelen aparecer cuando el sistema nervioso autónomo se desequilibra están las siguientes.
- Desde el momento de levantarte notas el cuerpo pesado y el cansancio no se va
- Te irritas por pequeñeces o tienes altibajos de ánimo muy marcados
- Te cuesta conciliar el sueño al meterte en la cama o te despiertas varias veces por la noche
- Tienes mucho sueño después de comer, pesadez de estómago o estreñimiento y diarrea que se repiten
- Arrastras rigidez de hombros, dolores de cabeza o manos y pies fríos
Si te identificas con varias, plantéate la posibilidad de que el acelerador y el freno de tu cuerpo no estén cambiando bien.
Ten en cuenta que, si los mareos, las palpitaciones o el insomnio se prolongan y afectan a tu vida diaria, puede haber otra enfermedad detrás, como la disautonomía (trastorno del sistema nervioso autónomo), así que lo primero es consultarlo con un centro médico.
Por qué el desequilibrio del sistema nervioso autónomo es tan frecuente hoy en día
La vida moderna está llena de factores que desequilibran el sistema nervioso autónomo.
- La estimulación de la luz azul del móvil y el ordenador (inhibe el sistema parasimpático)
- El consumo excesivo de hidratos de carbono y alimentos procesados (los subidones y bajones de glucosa desencadenan respuestas de estrés)
- Una carga digestiva crónica (el intestino no tiene tiempo para descansar)
- Una peor calidad del sueño (el simpático sigue dominando también por la noche)
- El estrés constante y el exceso de información (el cortisol se mantiene alto de forma crónica)
Sobre todo, una vida de «comer demasiado y no parar de comer» no deja descansar al intestino y, a través del eje intestino-cerebro (los nervios que conectan el intestino y el cerebro), agota al cerebro y al sistema nervioso autónomo.
En muchísimos casos, esto es una causa poco visible del cansancio crónico y la irritabilidad.
Si picoteas desde la mañana hasta la noche o comes justo antes de acostarte, tu estómago y tu intestino tienen que seguir haciendo horas extra incluso de noche.
Que una cena tardía te cueste el sueño o que la pesadez de estómago por la mañana te haga despertar con mal cuerpo tiene todo el sentido si piensas en esta conexión, ¿no crees?
El círculo vicioso de dormir poco y comer de más
Tampoco hay que pasar por alto que el desequilibrio del sistema nervioso autónomo influye a la vez en el sueño y en el apetito.
Cuando no duermes lo suficiente, el cuerpo intenta compensar el cansancio aumentando el apetito, y tiendes a desear cosas dulces o grasientas.
Si entonces acabas comiendo tarde por la noche, el estómago y el intestino hacen horas extra, el sueño se vuelve más ligero y al día siguiente arrastras todavía más cansancio.
Es un círculo vicioso, como pedir otro préstamo para pagar una deuda.
Para romper este círculo, el camino más corto es establecer una regla horaria de «cuándo comer y cuándo dejar de comer».
Cómo el ayuno equilibra el sistema nervioso autónomo
① Reduce la carga digestiva y deja que el sistema parasimpático se recupere
La digestión consume una cantidad sorprendente de energía.
Cada vez que comes se activa el sistema simpático y el cuerpo se pone a hacer el «trabajo» de digerir.
Durante el ayuno desaparece ese trabajo digestivo, así que el sistema parasimpático tiende a dominar y se favorece una recuperación profunda del cuerpo.
Esa sensación de «tengo el cuerpo más ligero» o «tengo la cabeza más despejada» después del ayuno tiene que ver con esta activación del sistema parasimpático.
Sobre todo, si pasas en ayunas las horas antes de dormir, el estómago y el intestino no tienen que hacer horas extra mientras duermes, y el cuerpo puede concentrarse en «descansar».
② Una glucosa estable reduce las respuestas de estrés
Cuando la glucosa sube y baja bruscamente una y otra vez, el cuerpo segrega adrenalina y cortisol para devolverla a su nivel.
Esta respuesta hormonal estimula el sistema simpático y se convierte en la causa directa de la irritabilidad, la ansiedad y la falta de concentración.
Esas subidas y bajadas de glucosa, como en una montaña rusa, son las que crean los altibajos de ánimo.
Al reducir el número de comidas con el ayuno, se frenan los subidones y bajones de glucosa y la secreción de hormonas del estrés se estabiliza.
Esto se traduce en menos irritabilidad.
| Cada vez que comes | Durante el ayuno | |
|---|---|---|
| Sistema nervioso autónomo | Se activa el sistema simpático | El sistema parasimpático tiende a dominar |
| Estado del cuerpo | Hace el «trabajo» de digerir | Se favorece una recuperación profunda del cuerpo |
| Glucosa | Tiende a subir y bajar bruscamente una y otra vez | Se frenan los subidones y bajones |
| Hormonas y ánimo | Se segregan adrenalina y cortisol, causa de irritabilidad y ansiedad | La secreción de hormonas del estrés se estabiliza y la irritabilidad disminuye |
③ Mejorar el entorno intestinal equilibra el eje intestino-cerebro
El intestino y el cerebro están conectados por el nervio vago, de modo que una mejora del entorno intestinal influye directamente en el cerebro y en el sistema nervioso autónomo.
Al dejar descansar el intestino durante el ayuno se favorece la autofagia (la autorreparación de las células), y se produce la reparación de la mucosa intestinal y la mejora de la microbiota intestinal.
La autofagia es un proceso por el que las células descomponen y reutilizan sus propias piezas viejas, algo así como una «limpieza general de la célula».
Cuando el intestino está en buen estado, se cree que también influye en la estabilidad del ánimo a través del eje intestino-cerebro, porque alrededor del 90% de la serotonina se produce en el intestino, la llamada hormona de la felicidad.
④ Controlar la inflamación calma la hiperactividad del sistema nervioso
La inflamación crónica vuelve hipersensible al sistema nervioso y crea un estado en el que reaccionas de forma exagerada ante el más mínimo estímulo.
La inflamación crónica es un estado parecido a tener dentro del cuerpo un pequeño fuego que sigue humeando sin apagarse.
El efecto antiinflamatorio del ayuno calma esta hiperactividad del sistema nervioso y va transformando el cuerpo en uno que se cansa menos.
⑤ El ritmo de las comidas pone en hora el reloj biológico
Dentro del cuerpo hay un «reloj biológico» que marca un ritmo con un ciclo de aproximadamente un día.
Se ha visto que el reloj biológico no solo se ve influido por la luz, sino también por el momento en que comes.
Si cada día comes en la misma franja horaria y dejas de comer en la misma franja horaria, al cuerpo le resulta más fácil distinguir «ahora toca estar activo» y «ahora toca descansar».
Se podría decir que el cambio entre acelerador y freno se vuelve más fluido gracias a este ritmo.
Métodos prácticos de ayuno para equilibrar el sistema nervioso autónomo

Lo ideal es empezar con el ayuno de 16 horas (16:8)
En un ayuno orientado a mejorar el sistema nervioso autónomo, el ayuno de 16 horas (protocolo 16:8) es el más fácil de incorporar y el más eficaz.
Dejar de comer a partir de las 20:00 y ayunar hasta las 12:00 del día siguiente: solo con eso aprovechas al máximo el tiempo de recuperación del sistema parasimpático durante el sueño.
El 16:8 consiste en pasar 16 horas sin comer y hacer tus comidas dentro de las 8 horas restantes.
Si el hambre se te hace dura, te resultará más fácil mantenerlo si durante la primera semana acortas el ayuno a 12-14 horas y vas acostumbrándote poco a poco hasta llegar a las 16 horas.
Ejemplo de horario recomendado
- 7:00 Levantarse → agua tibia o infusión (sin cafeína)
- 12:00 Fin del ayuno → comida centrada en proteínas y verduras (primero la proteína)
- 15:00 Tentempié ligero → frutos secos, huevo cocido
- 19:00 Cena → pescado, verduras al vapor, alimentos fermentados (pocos hidratos de carbono)
- 20:00 Empieza el ayuno (16 horas)
- 23:00-7:00 Sueño (la franja más importante para la recuperación del sistema parasimpático)
Lo importante no es solo la duración, sino comer en la misma franja horaria cada día en la medida de lo posible y dejar de comer también en la misma franja.
Lo que debes evitar durante el ayuno para equilibrar el sistema nervioso autónomo
- El ejercicio intenso durante el ayuno: estimula todavía más el sistema simpático
- El exceso de cafeína durante el ayuno: favorece la secreción de adrenalina
- Las comidas copiosas a última hora de la noche: la carga digestiva impide la recuperación del sistema parasimpático
- Atiborrarse de hidratos de carbono al romper el ayuno: los picos de glucosa reactivan la respuesta de estrés
Bebidas recomendadas durante el ayuno
Te recomiendo elegir lo que bebes durante el ayuno pensando también en su efecto sobre el sistema nervioso autónomo.
- Agua tibia: calienta suavemente el estómago y el intestino, ideal para empezar la mañana
- Infusiones (como la manzanilla): no tienen cafeína y también van bien para el rato de relajación por la noche
- Agua / agua mineral: bebe a menudo para evitar quedarte corto de líquidos
- Mugicha (té de cebada tostada) / rooibos: no contienen cafeína y combinan bien también con las comidas
Como apenas tienen calorías, alivian la sensación de hambre sin interferir con los efectos del ayuno.
Las bebidas con cafeína, como el café o el té verde, estimulan el sistema simpático si te pasas, así que vigila la cantidad.
Cómo pasar el tiempo de ayuno
Durante el ayuno, hidrátate a menudo con agua o infusiones y no aguantes la sed.
Por la noche, baja un poco la intensidad de las luces y deja el móvil pronto: cuida también de crear un entorno en el que el sistema parasimpático pueda funcionar con facilidad.
5 claves para apoyar el sistema nervioso autónomo con la alimentación
① Aumenta la serotonina con alimentos que contienen triptófano
El triptófano, la materia prima de la serotonina, abunda en los huevos, los plátanos, los frutos secos, los lácteos y los derivados de la soja.
Si los incluyes de forma consciente en la primera comida después del ayuno, te ayudarán a tener un ánimo más estable a partir de la tarde.
Si haces el 16:8 saltándote el desayuno, basta con añadir a la primera comida del mediodía un plato de huevo, natto (soja fermentada) o yogur, por ejemplo.
② Suaviza la hipertensión nerviosa con magnesio
Al magnesio a veces se le llama el «relajante natural», porque frena la excitación de los nervios.
Abunda en alimentos como las espinacas, los frutos secos, el tofu y el chocolate negro.
Hoy en día es fácil quedarse corto de magnesio, así que procura tomarlo de forma consciente.
③ Frena la inflamación y estabiliza los nervios con ácidos grasos omega-3
Los omega-3 del pescado azul (caballa, sardina), las nueces y el aceite de linaza tienen un efecto que frena la inflamación nerviosa y estabiliza el sistema nervioso autónomo.
Intenta tomar pescado azul 3 veces por semana o más.
Cuando no te apetezca cocinar, las latas de caballa o de sardinas te lo ponen fácil para mantenerlo.
④ Equilibra el sistema nervioso autónomo desde el entorno intestinal con alimentos fermentados
Los alimentos fermentados como el yogur, el miso (pasta de soja fermentada), el natto (soja fermentada) o el kimchi mejoran la microbiota intestinal y ayudan a producir serotonina.
Si te acostumbras a incluir alguno de estos alimentos fermentados en cada comida, irás equilibrando el eje intestino-cerebro de forma continuada.
Basta con pequeños gestos como acompañar la comida con un cuenco de sopa de miso o añadir un paquetito de natto.
⑤ Reduce los hidratos de carbono y los alimentos procesados para evitar los altibajos de glucosa
Ya te he explicado que las subidas y bajadas de glucosa desencadenan hormonas del estrés.
Basta con reducir los hidratos de carbono refinados, los dulces y los zumos, y sustituirlos por alimentos ricos en fibra (verduras, legumbres, cereales integrales) para que la glucosa empiece a estabilizarse.
Comer en el orden «verduras → proteínas → hidratos de carbono» también es una forma sencilla de evitar los picos bruscos de glucosa.
Ejemplo de menú de un día con las 5 claves
Te presento un ejemplo de comidas que incorpora las 5 claves, ajustado al horario recomendado.
- 12:00 Fin del ayuno: ensalada, tamagoyaki (tortilla japonesa enrollada), natto, sopa de miso y un poco de arroz
- 15:00 Tentempié: un puñado de frutos secos, o un huevo cocido, y un poco de chocolate negro
- 19:00 Cena: caballa a la plancha con sal, ohitashi de espinacas (espinacas escaldadas aliñadas), sopa de miso con tofu y kimchi
No hace falta comprar ingredientes especiales: basta con ir añadiendo poco a poco a tus comidas de siempre.
Empieza por la forma que puedas mantener sin forzarte.
¿El ayuno también puede desequilibrar el sistema nervioso autónomo? Precauciones y quién debería evitarlo

Aguantar demasiado el hambre dispara el sistema simpático
Si se hace mal, el ayuno, en lugar de equilibrar el sistema nervioso autónomo, puede llegar a desequilibrarlo.
Si aguantas un hambre intensa durante mucho tiempo, el cuerpo lo interpreta como estrés, pone a trabajar el sistema simpático y refuerza el modo actividad.
Como resultado, pueden aparecer molestias como irritabilidad, temblor de manos, palpitaciones o dificultad para dormirse.
Lo importante no es forzarte a aguantar cada vez más, sino ajustarlo dentro de un margen en el que puedas seguir a gusto.
Cuidado con atiborrarte al romper el ayuno y con equivocarte en la comida de recuperación
Después del ayuno, el estómago y el intestino todavía están en reposo, así que comer mucho de golpe puede provocar dolor de estómago, pesadez o mareos.
Además, si al romper el ayuno comes de golpe cosas dulces o grasientas, la glucosa oscila mucho y eso puede acabar desequilibrando el sistema nervioso autónomo.
Al romper el ayuno, toma sopas, verduras, proteínas, etc., masticando bien y comiendo despacio.
Los días que no te encuentres bien, descansa sin dudarlo
Los días en que has dormido poco, estás algo resfriado o sientes mucho estrés, tu cuerpo ya está pisando el acelerador.
Si te esfuerzas en ayunar esos días, puedes cargar todavía más al cuerpo.
Los días que no te encuentres bien, tómate un descanso del ayuno y da prioridad a cuidarte con sopas calientes y comidas fáciles de digerir.
Aunque descanses un día, no pasa nada si al día siguiente vuelves a tu ritmo de siempre.
Si aparecen estas señales, para
- Mareos, sensación de inestabilidad o sudor frío
- Palpitaciones o sensación de ahogo
- Dolor de cabeza fuerte o náuseas
- Varios días seguidos sin poder dormir por la noche
- Bajón de ánimo o ansiedad cada vez más intensos
Si aparecen estos síntomas, no te fuerces: interrumpe el ayuno, toma líquidos y algo ligero de comer y descansa.
Si los síntomas continúan, acude cuanto antes a un centro médico.
Quién debería evitar ayunar por su cuenta
En las siguientes personas, el ayuno puede suponer una carga para el cuerpo.
- Personas que toman medicación o insulina por diabetes u otras enfermedades
- Personas con enfermedades del corazón, el hígado o los riñones, o con tensión baja
- Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, y niños en etapa de crecimiento
- Personas mayores o con un peso demasiado bajo
- Personas con antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria
- Personas en tratamiento por disautonomía, depresión u otras afecciones
Si tienes alguna enfermedad crónica o tomas medicación, no olvides consultar siempre con tu médico antes de empezar a ayunar.
Si te han diagnosticado disautonomía, consúltalo con tu médico
Si ya te han diagnosticado disautonomía (trastorno del sistema nervioso autónomo) y estás en tratamiento, consulta con tu médico antes de empezar a ayunar.
El ayuno es solo una herramienta más para ordenar el ritmo de vida y no sustituye al tratamiento.
Si tu médico te da el visto bueno, te quedarás más tranquilo si empiezas con periodos cortos y anotas los cambios en cómo te encuentras en un diario o similar.
Con esas anotaciones, en la próxima consulta te resultará más fácil comentarle al médico cosas concretas.
Preguntas frecuentes sobre el ayuno y el sistema nervioso autónomo
Durante las primeras 1-2 semanas, el cuerpo todavía no se ha acostumbrado a los cambios de glucosa, así que mucha gente nota irritabilidad por el hambre.
Es un periodo de adaptación, y si lo mantienes 2-3 semanas empezarás a sentirte estable incluso con el estómago vacío.
Te recomiendo que la primera semana fijes un ayuno más corto, de 12-14 horas, y te vayas acostumbrando poco a poco.
Depende de cada persona, pero mucha gente empieza a notar «me canso menos» o «me duermo más fácilmente por la noche» tras mantenerlo 2-4 semanas.
Si combinas el ayuno con mejoras en la alimentación (magnesio, omega-3, alimentos fermentados), es más fácil que los efectos se noten.
El cansancio intenso durante el ayuno suele deberse a la falta de minerales (sobre todo sal y magnesio).
Incluso en pleno ayuno, a veces mejora si bebes agua con sal (agua con un poco de sal disuelta) o agua mineral.
Si aun así continúa, acorta el tiempo de ayuno.
Si es café solo, no rompe el ayuno.
Eso sí, la cafeína estimula el sistema simpático, así que si tu objetivo es equilibrar el sistema nervioso autónomo, lo más sensato es tomar menos cantidad o tomarlo después de romper el ayuno.
Las cenas tardías dificultan la recuperación del sistema parasimpático por el aumento de la temperatura corporal y la actividad que provoca la digestión.
Un estilo de ayuno en el que terminas de comer 3-4 horas antes de acostarte mejora mucho la calidad del sueño.
«Ahora duermo mucho mejor» es uno de los cambios que más se oyen entre quienes practican el ayuno.
Equilibra tu sistema nervioso autónomo con el ayuno y recupera un cuerpo que se cansa menos

Resumo las claves para librarte del cansancio crónico y la irritabilidad.
- Con el ayuno de 16 horas reduces la carga digestiva y dejas que el sistema parasimpático se recupere
- La costumbre de no comer a partir de las 20:00 mejora la calidad del sueño y la recuperación del sistema nervioso autónomo
- Evitar los altibajos de glucosa reduce de raíz la irritabilidad y las respuestas de estrés
- Se cree que mejorar el entorno intestinal favorece la producción de serotonina y contribuye también a la estabilidad del ánimo
- Sigue una alimentación que apoye el sistema nervioso con magnesio, omega-3 y alimentos fermentados
No hace falta cambiarlo todo de una vez.
Empieza probando solo dos cosas: «no comer a partir de las 20:00» y «empezar la mañana con agua tibia».
Si lo mantienes 2 semanas, mucha gente nota que cambian su forma de despertarse por la mañana y su energía durante el día.
Aunque haya días en que no te salga bien, no pasa nada si al día siguiente vuelves a tu horario de siempre, así que sigue con calma.
Puede que el camino más corto para equilibrar el sistema nervioso autónomo no sea hacer nada especial, sino ir ordenando poco a poco el ritmo de tu día a día.
▼ Artículos relacionados
- 【Guía completa para principiantes】¿Qué es el ayuno intermitente? Tipos, efectos, cómo hacerlo y por qué no adelgazas, explicado de forma sencilla
- 【La primera bebida marca la diferencia】¿Qué tomar por la mañana después del ayuno? Agua tibia, agua con limón o café: el orden correcto y tu rutina matutina
- 【Tu cuerpo cambia en una semana】¿Qué pasa con el hígado y la glucosa al ayunar? Cómo funciona, precauciones y 6 técnicas prácticas
- 【Lo último sobre el ayuno intermitente】¿El ayuno de 16 horas baja la glucosa? Por qué a veces sube y cómo hacerlo para evitar los picos de glucosa
- 【El tiempo sin comer fortalece el intestino】¿El ayuno equilibra la microbiota intestinal? Cómo funciona el reinicio y cómo hacer el ayuno de 16 horas
▼ Mira la versión en video de este artículo